La literatura, esa llave que nos hace libres.
Considero, al igual que mis compañeras, que es
totalmente necesario pensar y re-pensar nuestra práctica docente, nuestra
trayectoria como formadores de lectores.
La selección de textos del capítulo “Derecho a
la metáfora” me llevan a la reflexión de que es nuestro deber como docentes transmitir a
nuestros estudiantes el placer que genera la literatura, el poder que da tener “la
palabra”.Esa “palabra” que forma un mundo tan extenso, inabarcable y rico como
es el de la literatura.
El universo literario en su conjunto, nos da la
posibilidad de elegir, de entrar en otros mundos, de salir por un momento de
nuestra propia realidad e ingresar en otra totalmente distinta. En esa elección,
es donde nos hacemos libres. Libres de leer o no leer algo, libres por poder
poner en diálogo con otros nuestras lecturas, libres para poder “tener voz” ante otros,
libres por poder criticar una lectura, libres porque la literatura nos da la
fuerza suficiente para comprender que no existe solo una realidad, y que en
cada uno de nosotros está la posibilidad de cambiar aquello que nos haya tocado,
libres para poder escribir y tener convicción de eso que escribimos.
Por todo esto, creo que como docentes de Prácticas
del Lenguaje y Literatura tenemos una ardua tarea, la de hacer comprender a
nuestros alumnos que nuestra labor es darles una herramienta para la vida, una
llave que abre muchísimas puertas, e inclusive, nos puede hacer libres, la
literatura.
Para cerrar mi aporte quisiera compartir un
fragmento del texto de Antonio Lobo Antunes que disparó muchos pensamientos
dentro de mi cabeza:
“Las personas tienen
que renunciar a su propia llave, la que todos tenemos, para abrir la vida, la
nuestra y la ajena, y utilizar la llave que el texto le ofrece.”
Muy bueno: quien sabe leer tiene la llave para comprender el mundo, y el poder para actuar sobre él y modificarlo!!!!!
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