lunes, 16 de mayo de 2016

La literatura, esa llave que nos hace libres.

Considero, al igual que mis compañeras, que es totalmente necesario pensar y re-pensar nuestra práctica docente, nuestra trayectoria como formadores de lectores.
La selección de textos del capítulo “Derecho a la metáfora” me llevan a la reflexión de que  es nuestro deber como docentes transmitir a nuestros estudiantes el placer que genera la literatura, el poder que da tener “la palabra”.Esa “palabra” que forma un mundo tan extenso, inabarcable y rico como es el de la literatura.
El universo literario en su conjunto, nos da la posibilidad de elegir, de entrar en otros mundos, de salir por un momento de nuestra propia realidad e ingresar en otra totalmente distinta. En esa elección, es donde nos hacemos libres. Libres de leer o no leer algo, libres por poder poner en diálogo con otros nuestras lecturas,  libres para poder “tener voz” ante otros, libres por poder criticar una lectura, libres porque la literatura nos da la fuerza suficiente para comprender que no existe solo una realidad, y que en cada uno de nosotros está la posibilidad de cambiar aquello que nos haya tocado, libres para poder escribir y tener convicción de eso que escribimos.
Por todo esto, creo que como docentes de Prácticas del Lenguaje y Literatura tenemos una ardua tarea, la de hacer comprender a nuestros alumnos que nuestra labor es darles una herramienta para la vida, una llave que abre muchísimas puertas, e inclusive, nos puede hacer libres, la literatura.
Para cerrar mi aporte quisiera compartir un fragmento del texto de Antonio Lobo Antunes que disparó muchos pensamientos dentro de mi cabeza:

“Las personas tienen que renunciar a su propia llave, la que todos tenemos, para abrir la vida, la nuestra y la ajena, y utilizar la llave que el texto le ofrece.”

1 comentario:

  1. Muy bueno: quien sabe leer tiene la llave para comprender el mundo, y el poder para actuar sobre él y modificarlo!!!!!

    ResponderEliminar