lunes, 30 de mayo de 2016

Libertad y apertura

Los dos pilares que más grabados me quedaron al leer el corpus fueron: LA PALABRA Y LA LIBERTAD. Casi como un conjunto inseparable. 
Es importante que todos comprendamos, tanto los alumnos como los docentes, que la literatura no es una obligación sino un camino hacia la libertad. Como docentes debemos transmitir el sentimiento y la pasión por ella. No sólo basta con enseñar tecnicismos, porque bien sabemos que esto no es agradable para muchos aunque si necesario, sino contagiar eso que realmente produce la palabra y, también, la literatura: gracias a ellas podemos ser “un poco mas libres”.
La creación de nuevos mundos mediante la literatura, la conexión entre nuestro mundo exterior y el mundo en el que nos insertamos (o inserta el texto)  cuando leemos un cuento, una novela, un poema, lo que sea. La capacidad de expresión de nuestros pensamientos mediante la palabra y la importancia de la creación de estos pensamientos. Estas cosas son las que nos hacen libres, las que, también,  nos hace humanos.
Como futuros docentes nuestra labor es mostrarles a nuestros alumnos que con la literatura también se nos abre la cabeza, de manera literal: aprendemos a entender la mirada del otro, a valorarlo, comprenderlo, a comprender un poco más el mundo en el que vivimos, qué pasó antes y qué pasa ahora.

La literatura es la puerta a la liberación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario